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domingo, 26 de decembro de 2010

feliz navidad

Estamos en fechas señaladas, donde pasamos más tiempo con nuestras familias, e incluso vemos a gente que no podemos ver normalmente. Una época que muchos viven con ilusión, de comidas copiosas, y cava o champan para brindar, salimos con los amigos y besamos mucho más. Obviaremos partes negativas, pero pensemos que todos vivimos así las fiestas. Pero hoy voy acordarme de la gente, sobretodo niñas y niños que por diversas circunstancias pasan estas fechas ingresados en hospitales.
Tuve la suerte de nunca estar ingresada en estas fechas, pero conociéndome, si no me sintiera enferma me imagino corriendo los pasillos, jugando con los otros niños, abriendo los regalos de santa (klaus o nicolás) o también llamado papá noel, y enseñandole a mi madre, lo bonito que es mi juguete nuevo. Porque así son los niños, les da igual donde estén, que si hay un árbol con regalos y están sus papás, les da igual el pavo y el cava sin alcohol, que no vean las luces de la calle, ellos sonreirán igual y tendrán una feliz navidad
FELICES FIESTAS A TOD@S.

sábado, 4 de decembro de 2010

l@s niñ@s no se sienten enfermos hasta que les duele

Una de las cosas que me gusta decir, es que los niños no tenemos conciencia de estar enfermos hasta que algo nos duele, incluso un pinchacito.
Mirando las cosas con perspectivas, todo lo que recuerdo de mis estancias hospitalarias, varias de ellas largas, son cosas buenas y divertidas, las carreras en silla de ruedas, o con los palos de los sueros (antes no existían las vías de vacío y estabas enganchada al suero siempre para conservar la venita), los juguetes, la buenas enfermeras que se enrollaban y jugaban con nosotros, etc. La mayor parte somos de lo más felices, y cuando empezamos a tener conciencia no nos gusta ver a nuestras madres y padres tristes.
Madres y padres, que nunca os vean tristes o preocupados, los niños son siempre muy positivos y optimistas, pero se contagian del ánimo de sus progenitores, que nunca os vean con una lágrima en la cara.
Yo a mi madre nunca la ví, siempre la ví entera. Sé que lloró y lo pasó mal, pero yo siempre sabía que me iba a curar porque mi mamá estaba alegre porque me iba a poner buena.