venres, 25 de maio de 2012

Lourdes

Notre-Dame de Lourdes (foto propia)
Estoy de vacaciones, y con coche nuevo he decidido que mi madre cumpliera ya una vieja promesa que tenía hace casi 22 años, si yo superaba mi intervención. Como la ya sabéis que he superado era ya hora de cumplirla. La promesa era ir al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia. Ya sabéis que yo soy atea, y que no creo en ningún ser, espíritu o ente sobrenatural y superior a nosotros, de ninguna religión conocida o por conocer, pero como la promesa era llevarme y oír misa, no se le puede hacer un feo a una madre de tal calibre, porque ella si es creyente, y lo que menos se esperaba es que su hija le saliera atea perdida cuando hizo tal promesa.
El santuario es en honor a la Inmaculada Concepción que se le apareció a una chiquilla llamada Bernadita, sinceramente muy bonito tanto el santuario como toda la extensión que le rodea. Cuenta la historia que a Bernadita se le apareció 18 veces una "luz-mujer-joven" durante 6 meses, desde el 11 de febrero de 1858 al 16 de julio del mismo año. Parece ser que en las primeras aparciones la luz con forma de mujer joven solo le sonreía hasta que en la tercera aparición le comenzó a hacerle promesas y a le enseñó a orar y hacer penitencias. Todo eso sucedía en una gruta, que es ahora la base del primer nivel de la construcción.
Gruta de las apariciones
La historia también dice que en la novena aparición la luz-mujer-joven  le dice que beba y se lave en el agua que sale de la gruta que parece ser se transformó en agua limpia y potable a partir del fango. Ahora esa agua se considera milagrosa y curativa. Por eso, la gente acude no solo a beber sino también a bañarse y a recoger esa agua para llevársela en todo tipo de recipientes para su casa y para la casa de sus familias, alleg@dos, vecin@s... Actualmente, toda esa agua está canalizada por diversos lugares de toda la extensión que forma el santuario y sus alegaños. Además, han montado unos baños para que las personas puedan bañarse con esa agua procedente de la gruta. El agua es gratis, pero si te la quieres llevar y no tienes ningún recipiente, que sepan ustedes que se venden en el propio santuario pequeñas botellitas y vasos para beber, y si quiere llevarse litros y litros, en las tiendas de recuerdos (también llamada de souveniers) tiene recipientes de todos los tamaños.
Como ya os conté la basílica consta de tres niveles, donde cada uno de ellos es más bonito. Pero no seré yo quien os explique como son, o vais, o buscais en el google, o bing, o .... otros buscadores. Lo que si os contaré son algunas curiosidades.
El primer nivel o la planta baja de la basílica es la que personalmente más me gusta. Su entrada está compuesta por dos puertas, la puerta de la vida y la puerta de la luz y da casi directamente a un círculo con un altar y que por un lado y por otro se van encontrando capillas con mosaicos policromáticos con escenas de la vida de Jesús. Pero la curiosidad es que al pie de las capillas se encontraba una piedra de marmol tallada con la escena arriba dibujada con las piedrecitas, y ¿para qué? os podeis llegar a preguntar, para que los puedan tocar las personas con discapacidad visual. Por que si, si por algo destaca el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, es porque está en muchos sitios muy adaptado a personas con discapacidad, sobretodo con movilidad reducida.
4ª estación: Jesús se encuentra a su madre
(foto propia)
Eso se puede ver, en la consideración de realizar un segundo viacrucis, el viacrucis de la pradera o mal llamado viacrucis de los enfermos. Fue instalado entre el 2003 y 2008. Consta de 17 estaciones, si 17. Para  los que saben de estas cosas, dirán que hay dos más, pero si me preguntais el por qué, vais a tener que preguntarle a otra. Las 17 estaciones, están representadas por esculturas en marmol blanco de la artista María de Faykod (os dejo buscarla en un google, o bing, o ... otro buscador, para saber quién es).




6ª estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús
El primer viacrucis se encuentra a un lado de la basílica por un camino que hay que ir subiendo mientras vas rezando (o visitando) el viacruces. Consta de las normales 15 estaciones. Las escenas son grandes cojuntos de esculturas de color dorado.






Otra cosa curiosa es, no sé como se llama. Unos sitios donde se colocaban las velas que la gente ofrece y se dejan quemar hasta su extinción. Te compras una vela, o te la traes puesta y te la colocan en una especie de casetas y hay se quedan hasta el final. Os lo aseguro, cuando ya no se tienen en pie en esos pequeños casetitos, las retiran a unos recipientes para que se vayan consimumiendo hasta el final. Eses pequeños casetos forman un pequeño camino en medio, y que cuando caminas, percibes ese olor típico de cera eclesiástica y un agradable calorcillo en el rostro, sobre todo el día que fuí yo, totalmente desapacible.
El santuario y su extensión es cruzado por un río, el Río Gave. El agua del rió no es muy agradable de ver, su agua es muy verdosa y nada clara, no sabrías la profundidad que tendría. Pero si cierras los ojos y si puedes aislar lo suficiente tiene un sonido agradable y relajante, como cualquier río. Quise grabar un pequeño vídeo, pero el sonido es bastante pésimo, pero si lo veis, tiene sorpresa.

video

Por último decir que el Santuario tiene otras cosas que ver. El Camino del Agua, que te instruye de los hechos y lugares importantes del agua en el cristianismo. Otras capilla muy interesantes que ver, como la pequeña capilla de La Adoración que es circular. 
Como ya he comentado antes, tiene cosas muy preparadas para las personas con movilidad reducida. Para ellos, también tienen unos carritos y un ejercito de voluntarios para conducirlos y llevar a las personas de un lado a otro.
Todo el santuario vive para y gracias a los peregrinos, que hacen ofrendas de muy diversas formas. Por ejemplo, y algo que anteriormente se me olvidó comentar, es que los tres niveles de la basílica tienen en sus paredes las piedras correspondientes, mármol, hormigón, etc., con las inscripciones de las personas, familias, grupos que han donado dinero para esas piedras, o para la construcción de "las basílicas". La inscripción más antigua que he visto era de  1901, año en que se comenzó la construcción, y la más reciente del 2005, en distintos idiomas, pero destacan el francés y el italiano. Pero tranquilos, aún quedan algunas piedras por pagar. 
Todo está financiado por personas, organizaciones cristianas, grupos de peregrinos e incluso países (Italia), y eso se puede ver no solo en la piedras, sino en los carritos que son tirados por los voluntarios, cada uno con una inscripción de su donante, o las figuras del vía crucis de la pradera, etc.
Si eres religioso, es un santuario al que se debería ir. Un consejo, mejor ir ya con un grupo de peregrinación formado, es mejor que ir por cuenta propia. Si no eres religioso, es un sitio curioso para visitar, por lo cual también recomiendo.






1 pensamientos externos:

Mirando desde la azotea dixo...

Desde luego que sí iba siendo hora... Enhorabuena a madre e hija.

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